Porciones: 6 Tiempo: 30 minutos
Hay recetas que tienen el equilibrio perfecto entre practicidad, nutrición y ese sabor casero que gusta a toda la familia. Estas croquetas de papa con sardina son justamente una de ellas. Con ingredientes sencillos y un procedimiento muy fácil, puedes preparar un platillo completo que funciona igual
INGREDIENTES:
- 1 Lata de Sardinas en aceite de aguacate extra virgen Ponto
- 1 Tortilla integral
- 2 Cucharadas de yogurt natural sin azúcar
- 1 Taza de lechuga romana
- 1/2 Taza de pepino en rodajas o cubos
- Tomates cherry al gusto
- 1/4 de Cebolla morada
- 1/2 Aguacate
- 2 Cucharadas de queso feta
- Limón al gusto
- Pimienta negra al gusto
- Chile quebrado al gusto
PREPARACIÓN:
- Prepara la mezcla: Comienza cocinando las papas hasta que estén suaves. Una vez listas, machácalas hasta obtener un puré uniforme y deja que se enfríe ligeramente. Mientras tanto, desmenuza las sardinas Ponto con ayuda de un tenedor. Gracias a su textura suave, se integran fácilmente con el resto de los ingredientes.
- En un recipiente grande mezcla el puré de papa, las sardinas desmenuzadas, las claras de huevo, el pan molido y la sal con ajo y perejil. Revuelve hasta obtener una mezcla homogénea que permita formar las croquetas sin dificultad.
- Forma las croquetas: Con las manos limpias, toma pequeñas porciones de la mezcla y dales forma de croqueta o medallón, procurando que todas tengan un tamaño similar para lograr una cocción uniforme.
- Dora hasta obtener una textura crujiente: Calienta una sartén a fuego medio y utiliza el mismo aceite de la lata de sardinas para cocinar las croquetas.
Además de evitar desperdicios, este pequeño truco ayuda a potenciar el sabor del platillo. Cocina las croquetas por ambos lados hasta que desarrollen una superficie dorada y crujiente. Una vez listas, colócalas sobre papel absorbente para retirar el exceso de grasa. - Sirve y acompaña: Coloca las croquetas en un plato y acompáñalas con una ensalada verde fresca y un poco de salsa italiana.
La frescura de la ensalada y el toque de la salsa complementan perfectamente la textura crujiente de las croquetas y crean una comida equilibrada y llena de sabor.